A todos aquellos inocentes que sin quererlo ni desearlo, se vieron envueltos en una guerra estúpida e irracional entre hermanos por culpa de la intolerancia y la infamia.

A todos los héroes que supieron cumplir con su deber defendiendo la legalidad y su Sagrado Juramento, entregando con amoroso desprendimiento hasta la última gota de su sangre.

A todos aquellos caídos, en especial a esos guerreros del aire que dejaron su vida con sus monturas de acero sirviéndoles de eterna y gloriosa mortaja en las tierras y los mares de nuestra Nación.

A todos aquellos que nunca fueron derrotados porque la derrota sólo es para los que caen sin honor.

A todos aquellos que dieron su vida por los ideales de la libertad, la igualdad, la legalidad, la democracia, la justicia y la fraternidad para todos los españoles, sin dar nunca la espalda.

A todos aquellos que con su ejemplo, su sacrificio, su generosidad y su entereza han ayudado a construir la España de los pueblos, la España de hoy, un país libre, fraterno, demócrata y orgulloso.

A todos vosotros, camaradas, compañeros, amigos, hermanos. Gracias con lágrimas en los ojos y orgullo en el corazón.

Por vosotros, para vosotros y con vosotros, Honor y Gloria para toda la Eternidad.