Polikarpov I-16 Mosca

El I-16 (Istrebitel: caza) fue el primer caza monoplano de ala baja con tren retráctil en entrar en servicio en el mundo, en otoño de 1934. El segundo prototipo, equipado con un motor M-25 Wright Cyclone había alcanzado la notable velocidad de 455 km/h.

De fuselaje semimonocasco de madera, y las alas metálicas recubiertas de tela, las ruedas se retraían a mano por el piloto. Las primeras versiones contaban con dos ametralladoras ShKAS de 7´62 mm y cabina cerrada. A partir del tipo 10, llamado Súper Mosca en España, se añaden otras dos ametralladoras sobre el motor y se vuelve a la cabina abierta, con un visor de tiro reflector.

Se construyeron en total 7000 unidades, participando los últimos tipos de I-16 en la guerra contra Alemania.

Exigente de pilotar, su característica más peligrosa era la velocidad de aterrizaje, causante de múltiples accidentes hasta que se instalaron unos flaps eficaces.


Características

TIPO 6
MOSCA

TIPO 10
SUPERMOSCA

POTENCIA
730 C.V.
750 C.V.
ENVERGADURA
9 m.
9 m.
LONGITUD
6 m.
6 m.
PESO TOTAL
1.600 Kg.
1.710 Kg.
VELOCIDAD MÁXIMA
450 Km/h.
464 Km/h.
VELOCIDAD DE CRUCERO
300Km/h.
300Km/h.
SUBIDA A 5.000 m
6,3 min.
6,5 min.
TECHO
5.000 m.
6.000 m.
ALCANCE
820 Km.
795 km.
ARMAMENTO
2 x 7,62 mm.
4 x 7,62 mm.

 

Los Moscas en España

El primer lote de 31 I-16 llega a España en octubre de 1936,dando un vuelco a la defensa de Madrid y recibiendo el nombre de "Mosca".

En total se recibieron 157 de los tipos 5 y 6 y 136 del tipo 10. Estos últimos a partir del verano de 1937, siendo numerados consecutivamente con el código CM (Caza Mosca).

Llegaron a formarse siete escuadrillas de doce aviones cada una, según la disponibilidad del momento. Algunas lucían en la cola el Seis Doble de la Tercera o el Popeye de la Cuarta, la mandada por Arias. Ésta fue la elegida para ser equipada con los motores Wright Cyclone de altura llegados en el verano de 1938 para operar a 8.000 metros y poder combatir a los ME-109 alemanes, al igualar su techo operativo, siendo llamada desde entonces "la del chupete" por la boquilla de oxígeno. Zarauza y Bravo, al ser Jefes del 21 Grupo de Caza (Moscas), y volar indistintamente mandando cualquiera de sus escuadrillas, pidieron ser equipados también con éstos motores. En combate con el Fiat Chirri utilizaban su mayor velocidad y evitaban el combate cerrado por su mayor radio de giro.

Al terminar la guerra los 22 aviones supervivientes fueron puestos en vuelo de nuevo, junto con otros 30 montados en Jerez después de la guerra a partir de los que estaban siendo fabricados por la República bajo licencia, volando el último de ellos en 1953.