NAZABAL, UN DISCRETO ARMERO DE KATIUSKAS (CARLOS LÁZARO)

noviembre 5, 2020 / Comentarios desactivados en NAZABAL, UN DISCRETO ARMERO DE KATIUSKAS (CARLOS LÁZARO)

Historias de los Aviadores

Gracias a la mediación de nuestro socio Luis Garrido, hemos tenido conocimiento de la historia del armero Abelardo Nazabal Acha (Guernica, Vizcaya; 18.09.1916 – Hendaya, Francia, 07.05.2003) que su hija María del Carmen dio a conocer en el número 160 del boletín Gurs, souvenez-vous (Septiembre 2020). La hija de Nazabal aprovechó el citado boletín para difundir el periplo de su padre y también para reivindicar que no sólo los soldados republicanos que lucharon en la 2ª División Blindada del general P. Leclerc lucharon contra el fascismo, sino que los españoles que participaron en la Resistencia (como su padre y otros muchos compañeros de Aviación) también jugaron un papel destacado.

El guerniqués Abelardo Nazabal era hijo de una familia de armeros de origen eibarrense afincada en Guernica. Al iniciarse la contienda se incorporó como voluntario al Batallón Amuategui y presenció el bombardeo efectuado por la Legión Cóndor a Guernica. La familia Nazabal se vio obligadas a huir a Francia y volvió a la zona republicana por Valencia, ingresando en las Fuerzas Aéreas de la República para formarse como armero. Después fue destinado a la 2ª escuadrilla del Grupo 24 de Katiuskas, sirviendo en varios campos bajo el mando del teniente Armero Graciano Alcorta Alberdi.

Al igual que otros muchos militares y civiles republicanos, Abelardo y familia se unieron a La Retirada y cruzó los Pirineos, siendo internado sucesivamente en los campos de Argelés y Gurs. Al producirse la invasión alemana de Francia, el armero vasco empezó a colaborar en la red de evasión Comete que acogía y trasladaba a España a los aviadores aliados derribados sobre la Europa y facilitaba el paso clandestino al enlace entre los Partidos Comunistas Francés y Español, que atravesaba frecuentemente la frontera en uno y otro sentido. A causa de esta peligrosa actividad clandestina, Nazabal fue detenido por la Gestapo y sometido a interrogatorio en la tristemente célebre Casa Blanca de Biarritz, pero al no haber pruebas concluyentes en su contra fue liberado, evitando su deportación a un campo de concentración alemán. Al finalizar la contienda, en agradecimiento por su actividad, las autoridades británicas invitaron a Nazabal a un acto homenaje en Biarritz. Sin embargo, este guerniqués de personalidad modesta y discreta, no asistió. Después de la Segunda Guerra Mundial, este armero de Katiuskas y su familia se asentaron en Hendaya, donde permaneció rodeado de su familia hasta su fallecimiento.

Carlos Lázaro