img914       En este año 2017 se está conmemorando el nacimiento de la Aeronáutica Naval Española, cuerpo aeronáutico de la Armada española cuyos hidroaviones y dirigibles hicieron sus “pinitos” bélicos en las campañas de Marruecos. Este evento ha sido recordado tanto en una exposición organizada en Barcelona (ciudad enormemente vinculada a su nacimiento y desarrollo) como en la que se inauguró en el Museo Naval de Madrid el pasado día 5 (donde permanecerá hasta que el año próximo en que partirá rumbo a Sevilla y Barcelona). Esta muestra está asociada a una exposición fotográfica, la publicación de dos libros conmemorativos y otros actos en los que esperemos se vean reflejados los numerosos pilotos, observadores, ametralladores, mecánicos y demás miembros de este cuerpo que en julio de 1936 fue mayoritariamente fiel a la República. En el seno de ADAR siempre se reconoció la excelente preparación técnica y el pundonor en el servicio que todos ellos demostraron antes y durante la Guerra Civil. Al principio de la guerra, tripulando notoriamente desfasados, sufrieron enormes bajas humanas y materiales en el frente. Cuando llegó el material soviético, dada su gran formación, se adaptaron fenomenalmente al nuevo material de las FAR, donde por méritos propios descollaron aviadores navales como los pilotosa mardealas
Enrique Pereira, Luis Alonso Vega, Manuel Carsellé, Carlos Lázaro, Josep Jover, Julián Barbero, Juan José. Armario, Tomás Baquedano, José María del Romero, Francisco Beneito y Joan Comas. También brillaron con luz propia en momentos en los que se carecía de mapas fiables o se requería información fiable de objetivos terrestres o marítimos, observadores como Antonio Blanch, Amílcar Barca, Juan Caldevilla y Ricardo Domingo (como dice D. Gesalí citando a Pereira, ellos no hubieran confundido al Deutschland con el Canarias). Y finalmente, defendieron y cuidaron valientemente de sus antiguos y nuevos aparatos F. Escapa, E. Hernández y el mecánico A. González. Sirvan estos nombres para representar dignamente a aquellos aviadores navales a los que ADAR, en estos actos conmemorativos, no quiere dejar en el olvido porque desempeñaron su cometido con honor y lealtad. (Artículo de Carlos Lázaro)